Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol entraba por la ventana directo en la cara de Victoria, pero no fue esto lo que la despertó, lo que provocó que dejara los brazos de Morfeo, fueron unos labios suaves, que recorrían su espalda, dejo salir una pequeña risa, cuando Alessandro mordisqueo el lateral de sus costillas.
— Buenos días, cariño. — El corazón de Victoria se aceleró y una sonrisa tonta tomo sus labios.
— Buenos días mi so







