37 Familia.
El jueves a primera hora de la mañana Victoria Zabet pidió ingresar a la habitación de su futuro esposo, la medicación que le habían estado suministrando al mayor para mantenerlo en coma estaba siendo retirada poco a poco, para que Alessandro Santoro pudiera despertar, por lo que ahora si estaba en una habitación privada.
— Quiero estar sola. — pidió la joven y su madre salió cerrando la puerta tras ella. — Amor mío, no sabes la falta que nos haces. — dijo mientras pasaba su mano por el rostro