Los días se fueron pasando en un abrir y cerrar de ojos. Al caer en tiempo y espacio, ya me encontraba bien físicamente. Ya no existía ningún dolor ni ningún tipo de recuerdo que me llevara a esas horribles pesadillas que me han gobernado desde siempre. Todavía sentía cierto temor quizá porque sentía que ese viejo iba a aparecerse en mi vida a terminarla de acabar, pero Logan me ha asegurado muchas veces que no tengo de qué preocuparme.
Nuestra amistad ha ido creciendo con el pasar de los días