Camino rápidamente sin mirar atrás, con el corazón en la boca, latiendo a mil por hora. Miro a todos lados antes de cruzar las calles, ya últimamente estoy tan de malas que fácilmente puede aparecer un carro de la nada y chocarme, darse a la fuga y para completar, yo ser la culpable de todo.
Me limpio las lágrimas rebeldes que caen y entro al edificio, solo saludando a algunos vecinos hasta que llegó a mi apartamento, dónde me quedo pegada a la pared, respirando lo más que puedo para pasar el s