Capítulo 69. Olor a muerte
—No traía documentos en las manos, solo su cartera y su abrigo —se quejó Iván mientras manejaba hacia la dirección que Antonio le había facilitado.
Su amigo viajaba con él, sentado en el asiento del copiloto. Revisaba en su móvil las versiones digitales de los diarios locales y nacionales y escuchaba con resignación los dramas de su compañero.
—Quizás los llevaba doblados dentro de la cartera.
—No. Es una casa grande, con potrero incluido, que ha estado alquilada por años —rebatió con enfado—.