Capítulo 68. Armonía familiar
Se frotó el rostro con una mano arrepentido por ser tan débil. Perdía facultades, se volvía viejo y lento, y eso no le gustaba. Así quedaría a merced de sus enemigos y tenía una familia que proteger.
Arrugó el ceño dispuesto a resolver aquella situación. Eso no podía quedarse así, Elena no debía quitarle potestad de esa manera.
No obstante, el agotamiento físico y mental lo dominaba, estaba demasiado cansado y necesitaba un baño.
Decidió descansar unos minutos antes de levantarse y meterse en l