Capítulo 53. Frío como tumba
En la habitación, Elena aún se encontraba parada frente a la cama, con la mirada perdida. Las lágrimas secas en las mejillas la hacían parecer derrotada. Su cuerpo laxo solo tenía fortaleza para mantenerse en pie.
Toda su vida pasaba por su mente: antiguos recuerdos de su verdadera madre, su llegada a la casa de los Norato, su feliz infancia, la muerte del único padre que había conocido, la locura de su madre adoptiva y su lucha por sobrevivir al lado de su hermano.
Nada de Vicente Arcadia, qui