PRISIONERO DE TUS LATIDOS. Capítulo 9.
Willow salió de la ducha con la toalla alrededor de su cuerpo, ni siquiera miró al espejo como siempre, tan solo tomando un cepillo para sus dientes y haciendo uso de él mirando el chorro de agua que caía.
En su mente volvió a sentir el licor cayendo por su rostro, mientras veía como Ancell, Armin y Warren usaban sus navajas para abrir su piel cuantas veces quisieron.
Escuchó un quejido de dolor que lo hizo elevar el rostro y accidentalmente su propio reflejo lo obligó a no despegar los ojos