Capítulo 56.
Los tres hombres que se movieron en la casa de Santos se turnaron para cuidar ambas entradas, mientras uno de ellos rondó el alrededor, para asegurar que nada extraño sucediera.
Su misión era mantener a esa novicia en ese lugar todo el tiempo que Jace lo creyera necesario, pues no iba a dilatar la orden de terminar con ella. Cosa que esperaban para cumplir lo que tenían en la mente.
Después de esa noche tendrían carta verde para actuar a su antojo con la prisionera.
__ Iré a ver a la monjita