Capítulo 25.
"No dejar entrar a nadie a tu subconsciente"
Una regla que para Bastian fue muy difícil de cumplir al ver de reojo a la mujer que iba a su lado. Ella veía el camino, siendo lo más peligroso cuando se desconcentraba, sin saber que ella era justamente eso para quien la veía en todo momento.
La zona más poblada de ese sitio fue algo nuevo para ella, pues desde que llegó vio solamente lo que le permitieron. Lo cual prácticamente se redujo a sólo la fortaleza, que aún siendo una extensión grande,