Capítulo 106.
Kiara pasó tiempo con su hija, haciendo que la niña apenas se diera cuenta de lo que estaba pasando, pues no debía sentir ese peligro del que todos querían librarla.
Ella sonreía y eso le daba la energía que perdía con el resto de cosas que la rodeaban. Sus abrazos sanadores le eran la pila cargada que necesitaba para continuar, pues Nessi amaba verla sonreír y su madre le daba gusto con ello.
Elsa era de gran ayuda, pero recibir la misma atención que le brindaba a su hija no pretendía cambiar