Capítulo 107.
Brandon se embelesó por el cuerpo voluptuoso de la mujer a quien abrió de piernas en ese lugar, preso del deseo que no contuvo ni pudo detener, limpiando su nariz a la vez de la sustancia que inhaló.
Jamás cambiaría a Peralta, pues este siempre lograba conseguir lo que fuese en donde fuese y tanto el alcohol como las botellas de licor que repartió entre todos, siendo cantidades moderadas que solo impulsarían su instinto de matar, mientras a él le aumentó las ganas de follar con la mujer que se