BAJO EL MANTO DE SU PECADO. Capítulo 6.
Para alguien como Evelyn perderse entre sus pensamientos era parte de su día a día, aún más cuando tenía mucho por recordar, tanto para soñar y el doble de motivación para sonreír instintivamente al verse de nuevo entre ese par de brazos que la tocaron como jamás creyó que lo sentiría.
Sabía que había salido de Stuhr, pero no sintió lo mismo que cuando llegó. El imposible había sido tachado de las palabras que definían lo que pasaba por su cabeza.
El cliente de las corbatas volvió a entrar a l