BAJO EL MANTO DE SU PECADO. Capítulo 5.
Cuando sus ojos por fin se abrieron, Evelyn no pudo evitar sonreír al recordar el sueño que en su cabeza aún era vívido.
El roce de sus labios, sus manos siendo la prisión más agradable y esa mirada que no estaba presente solo en sus sueños, porque también la veía en Kenneth cada vez que lo tenía frente a ella.
Se vistió con la misma sonrisa en el rostro, caminó a su trabajo de nuevo y aún no se esfumaba. Era un día maravilloso al recordar el susurro de Kenneth al teléfono, con esa solicitud e