Amara estaba nerviosa. Era una de esas noches que, aunque disfrutaba de la compañía de Dimitrios, no podía evitar sentirse un poco fuera de lugar. Había estado en Grecia por un tiempo, sí, y había aprendido a adaptarse a su nueva vida, pero hoy era diferente. Hoy conocería a uno de los hombres más importantes en la vida de Dimitrios: su mejor amigo, Andreas.
Dimitrios le había hablado mucho de él. Andreas era su compañero de vida, el hombre que lo había acompañado en todas las etapas difíciles