Mundo ficciónIniciar sesiónMe desperté de mi estado somnoliento al sentir una mano grande rodeando mi cintura. Mis ojos se abrieron de par en par por la sorpresa, y un jadeo se atoró en mi garganta.
En el momento en que intenté apartar la mano, una voz grave y ronca habló desde detrás de mí.
—¿Por qué te mueves tanto? —exigió saber—. Te dije que llegaría más tarde que ayer. ¿Estás impaciente por ot







