La reacción de Cael fue tan intensa como obvia. Se puso de pie abruptamente, con los músculos tensos y la mandíbula apretada. Axara pudo ver el esfuerzo que hacía para contenerse, pero antes de que pudiera decir algo, la transmisión se cortó de forma abrupta.
-¡No puede ser! -exclamó, tirándose hacia atrás en el sofá, todavía procesando lo que acababa de escuchar.
Se llevó una mano a la frente, tratando de conectar las piezas del rompecabezas. ¿El señor Van Der Wijk estuvo casado? ¿Con la hija