Los planes para Style Van Company avanzaban con éxito rotundo. La colección de invierno había conquistado a un público diverso, algo que nunca se había logrado en esa magnitud. Axara, con su visión innovadora y empatía, había conseguido abrir las puertas de la marca a personas con presupuestos más modestos, una idea que inicialmente parecía un riesgo para el equipo de finanzas. Sin embargo, los resultados no dejaban lugar a dudas: esa decisión había expandido no solo los ingresos de la empresa,