Mundo de ficçãoIniciar sessãoSalgo de la ducha y seco mi pelo, odio todos los productos que tengo que utilizar para no parecer un león tras secarme el pelo, algo que también le pasa a Andrea, ya que al igual que yo tiene el pelo rizado.
Miro mi reflejo, mis ojos cansados, devastados y llenos de dolor, lo que me lleva entonces a mirar las infinitas marcas de mis brazos y de mis piernas. Casi nadie entiende el dolor emocional por el que tuve que pasar para herirme tanto y en algunas ocasiones de forma







