Capítulo 55. Casarse por lo civil
Después de un rato, Alejandro, al ver que Kelaya, se había quedado dormida, comenzó a tocarle muy delicadamente su rostro, mientras le decía: "por qué eres la única mujer que en un instante me haces enojar, pero también me hace querer ser una mejor persona para ti y mi hijo.
Él que estaba con sus pensamientos, cuando miró que su hijo abría la puerta de la habitación, diciendo, mami, tengo hambre. Alejandro, al ver a su hijo, se levantó despacio para no despertar a Kelaya, luego le puso una almo