Capítulo 50. Provocar un malentendido
Después que la señora Elsa, había hecho las presentaciones, se paseó con su nieto por todo lado y cada mesa iba con su pequeño Alejandro, cogido de la mano de lo más feliz de la vida. Este al principio no gustaba de a mucho, pero al ver que la gente le daba dinero, le comenzó a gustar el recorrido que estaba dando con su abuela, tanto así, que era el mismo que le decía a su abuela la mesa que todavía no habían pasado, solo por el sobre con dinero que le estaban dando.
Carolina, cuando vio que A