Había pasado un mes desde que Kelaya y Alejandro se habían enterado de que iban a tener otro bebé.
Y ya habían escuchado su corazoncito latir, y el más feliz de todos era Alejandro junto a sus padres, que desde que les contaron sobre su embarazo no paraban de consentir a Kelaya.
Alejandro estaba que no se cambiaba por nadie más y la más triste de todas era Kelaya, puesto que desde que se enteraron de su embarazo, su esposo la cuidaba como si de un bebe recién nacido se tratara, ya no podía qued