"¡Es imposible! Mis ojos no me engañaron, ¡yo la vi entrar!". Kingston sintió que realmente había visto un fantasma.
Sebastian negó con la cabeza. "La noche fue larga y tomamos una pequeña siesta. Ella pudo huir en ese momento. Debe estar escondiéndose a propósito de nosotros. Si contamos el hecho de que no quiere que la encontremos, con esta formación tan imponente que hemos reunido, seguro que no la encontraremos".
Su voz tenía un atisbo de decepción.
Cuando salió de la casa anoche, in