Eevonne se sintió ligeramente avergonzada durante un segundo, pero rápidamente se recuperó y sonrió. “Señor Long, es un placer colaborar contigo. A partir de hoy, seré la persona encargada de servir de enlace contigo”.
Dash miraba a Eevonne y su mirada estaba llena de agresividad y juicio. Eevonne se limitó a fingir que no lo veía y siguió sonriendo mientras le miraba. Sabía que a Dash le daba asco y su mirada indicaba que no quería perdonarla, pero ¿qué tenía que ver eso con ella? ¡Las miradas