Las lágrimas en sus ojos le habían nublado la vista, pero su expresión no reflejaba ningún temor hacia Alex. Ella sacudió la cabeza entre lágrimas y dijo: "Yo... no he dicho que seas malvado, Amo Alex. Yo... solo te ruego que por favor dejes ir a mi Noah. Él no tiene nada que ver con esto. Nada en absoluto. Todavía tiene una madre a la que cuidar. Déjalo ir y yo iré contigo. De verdad, lo he pensado bien, me iré contigo... Por favor...".
La desesperación en su voz no tenía límites, y Alex, quie