Al otro lado de la línea, el tono de Jane era un poco de disculpa. “Sabrina, ¿cómo has estado?”.
Sabrina estaba muy feliz. “Jane, estoy muy bien. Todo está bien. ¿Qué hay de ti? Jane, me siento realmente muy feliz cada vez que tomas la iniciativa de llamarme. Sabes que no tengo muchos amigos, así que espero especialmente poder volver a verte en esta vida. Todavía tengo algunos ahorros. Déjame decirte que todos estos ahorros fueron guardados de mi trabajo el año pasado, y no son de mi esposo ric