Lily, entre lágrimas, levantó la cabeza y vio a Holden Payne. Llevaba puesto un traje y la miraba frío y distante. Se mostró arrogante y dispuesto a empezar una disputa. Sin embargo, su tono fue amable. “¡Mujer, eres un pedazo de basura!”.
Lily frunció el ceño. "Tú ... ¿qué haces aquí?".
Holden replicó con disgusto: “¡De haber sabido que estabas aquí, no habría venido! ¡Nunca querría ver a una mujer tan repugnante como tú! ¡Espero que no salgas embarazada! Si llega a pasar, ¡deberás abortarlo