Sabrina no mostró ninguna emoción al decir estas palabras. No tenía ni una pizca de nostalgia en ellas.
En ese momento, Lincoln se sintió peor que si le hubiesen dado una sentencia de muerte.
Sabrina no lo miró, en cambio, le dijo a Kingston: “Asistente Yates, el resentimiento entre los tres miembros de la familia Lynn y yo ha quedado claro. Por favor, escóltelos afuera. Explicaré en detalle en la corte cómo Lincoln Lynn me incriminó, cómo secuestró a mi madre y cómo trató de cazarme”.
“Sí, S