"Papi...". Llenándose de valentía, Gloria lo llamó.
El Viejo Amo Shaw no dijo nada. "...".
Antes de que pudiera reaccionar, la Señora Shaw gritó conmocionada: "¡Oh... desvergonzada! ¡Pequeña z*rra! ¡Así que eres tú! ¡No esperaba que fueras tú!".
Gloria se quedó atónita y en silencio. "...".
Estaba tan aterrada que no tenía idea alguna de dónde ir a esconderse. Se quedó plantada en su sitio, estupefacta.
Las afiladas uñas de la Señora Shaw se clavaron en su frente. "¡Pequeña z*rra! ¿C