Por Franco.
Sigo escuchando su dulce voz y sorprendiéndome par bien.
-¿A qué hora hay que llevarle café o lo que tome?
-¿Llevarle café?
-Sí, en las películas todas las asistentes le llevan café a los jefes.
-No, estoy muy vieja para que me moleste con esas cosas, se lo hace él, tiene la cafetera en su oficina.
-¿Quién le repone café? ¿Quién le lava las tazas, etc?
-La chica de la limpieza.
-¿Qué más hay que hacer?
-Nada más.
-Bueno, me va a sobrar tiempo para estudiar, yo estaba preocupada por