Mundo ficciónIniciar sesiónHannah miró a Jeffrey con incredulidad. Antes, él siempre había sido dulce, sus palabras suaves y su comportamiento impecable.
Pero el hombre que tenía frente a ella ahora parecía un completo desconocido. Eso solo la hacía sentirse más decepcionada y abatida.
Las lágrimas casi cayeron, amenazando con rodar por sus mejillas, pero Hannah hizo todo lo posible por contenerlas.
“¿No puedes responderme, Hannah







