ETHAN LANCASTER - CAPÍTULO 0028
Llegamos a Acapulco muy temprano, en la comodidad de mi jet privado. Katherine estaba a mi lado, mirando por la ventana como si quisiera absorber cada detalle del mar que se extendía bajo nosotros. Sin embargo, en determinado momento terminó quedándose dormida, mientras yo me la devoraba con la mirada; incluso dormida aquella mujer era hermosa.
Pero apenas pude apreciar el paisaje.
Mi mente estaba ocupada por una única preocupación: ella.
Y más aún, por la facili