Justo en ese momento, Zayda le estaba echando en cara que por las noches duermo a su lado, cosa que es totalmente falsa, ya que, cuando no me quedo al lado de mi esposa, lo hago en el despacho.
Zayda habla a gritos como si Madison fuera sorda. Le dice que estoy feliz por el bebé que viene en camino y que muy pronto nos iremos a vivir juntos porque la amo a ella y no a Madison que solo es una impostora.
Me sorprendí cuando le pidió que se diera prisa a preparar el desayuno porque moría de hambre