Arnaldo le dijo que si no se acostaba a su lado cumpliría su palabra de quitarle al bebé. Con un nudo en la garganta, ella se acomodó a su lado y, aunque el cuerpo del hombre desprendía un calor infernal, ella se sentía con frío, triste y utilizada. Ja, su plan no había funcionado y más bien había caído en la boca del lobo.
Ella quiso seducirlo y cuando él estuviera listo para aflojar, ella lo dejaría con las ganas. Pero todo se fue al demonio desde que lo encontró dormido, ahora confirma que l