Lorenana llegó al jardín, Antonella se dio cuenta que había salido de la mansión y notó que su hija estaba enojada, entonces fue con ella, Lorenna había agarrado otra copa de vino.
—¿Qué tienes? —Lorenna fingió una sonrisa.
—¿Qué tengo de qué?
—Saliste molesta de la mansión.
—¿Yo?
—Te vi salir enojada por esa puerta. —Señaló hacia la puerta, en ese preciso momento salió Fabrizio, Antonella de inmediato supuso que algo había pasado.
—¿Hablaste con Fabrizio?
—Si.
—Qué salió mal.
—¿Por qué haces t