Leah
Siento una presión en el pecho que me es imposible de controlar. En verdad es él, está aquí, frente a mí.
Por un momento me bloqueo, no sé cómo reaccionar más que quedándome quieta junto a Harry y sé que debería hacer algo, pero en este momento me encuentro en blanco.
—Ay, no, pero que desconsiderado, ¿he arruinado algo importante?
—Estás muerto —hablo en un hilo de voz.
—Sí —le es imposible no sonreír—. Eso te hubiera gustado, pero como veras —da una vuelta como si tratara de obligarnos a