Leah
Parece un consultorio, tal vez quieren hacer pruebas conmigo o experimentar de alguna manera, para este punto ya no creo que nada pueda sorprenderme.
—Te dejaré con Francis, suerte.
Cuando la puerta se cierra me quedo helada ante lo que veo.
—¿Francis?
—Leah —se acerca para abrazarme, luce feliz de verme—. Nunca creí que tú serías la iniciada, esto es una locura —mira el anillo en mi mano—. Y una desgracia, siempre creí que yo sería el hombre que te entregaría ese anillo.
—La vida da mucha