—¿Qué hacemos con él?— pregunta él escolta fiel de la señora Di Monti
—ese maldito habló con Lena, quizás con más razón… sospechen de mí, ¡Desaparece a ese bastardo! No quiero que lo encuentren nunca
—como ordené señora, ¿Algo más?
—No.
—disculpe señora Di Monti, pero el niño no se ve bien de salud
—¿Qué te importa? Sé perfectamente lo que estoy haciendo y no me contradigas, es cuestión de que mi nieto descanse para que pueda recuperarse, no puedo buscar a ningún médico, mi hijo tiene mucha i