—¡Cristhofer, somos una familia decente y no permito este tipo de comportamiento en mi casa!— la señora Di Monti, clava su mirada en Lena, sabe que está sufriendo
—¡Ustedes dos salgan de la habitación!— ordena Cristhofer
—no me pienso ir, hasta que me digas cómo vamos hacer para tener a mi hijo de vuelta, soy más importante Cristhofer, esa mujer solo es un caos en tu vida— la señala Mei
—¡¡Suficiente!! ¡¡Ya basta!!— los gritos desgarrantes de Lena, llaman la atención de Cristhofer
—Lena por fa