Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa señora Camila llevó su dedo anular derecho hasta su entrecejo mientras cerraba los ojos.
—No te darás por vencido hasta que veas a Lorena, ¿cierto?
—Así es —respondió Cristian con mucha convicción.
La mujer dejó salir un suspiro y bajó su mano de su rostro y lo vio fijamente.
—Ya la llamo para que hablen —informó—. Y… ¿después me podr&ia







