Mundo de ficçãoIniciar sessãoLorena dejó salir un jadeo al no creer la arrogancia del joven “¡te voy a matar, estúpido!” pensó con mucha rabia. En aquel momento veía a Cristian pequeño, como una cucaracha que quería matar de un solo golpe con un zapato.
—Es un macho, pecho de acero y temperamento fuerte, ¡ay! Como me gustan —soltó por lo bajo Marc y después dejó salir una risita traviesa.
—Loren







