Capítulo veintitrés. Firma y terminemos con esto
Emma miró a Nicholas y discretamente miró a todos lados, su guardaespaldas no estaba cerca.
—No tenemos nada de que hablar, no deberías siquiera estar libre —le dijo ella apretando la bolsa de compras entre sus dedos.
—Te equivocas. Hay muchas cosas que tengo que decirte, sin embargo, ahora no tengo tiempo, por favor ven al café de la última vez, te espero mañana antes del mediodía, ven sola y si puedes grabar lo que voy a decirte, hazlo —le dijo antes de salir corriendo tan rápido como llegó.