Capítulo veintidós. ¿Es nuestra culpa, verdad?
—¡Michael! —Natasha no podía creer que Michael fuera capaz de poner a Emma a elegir entre su familia y el hombre que amaba.
—Haz tu elección, Emma —Michael no miró a su esposa, su mirada estaba puesta en la joven.
Emma miró a su padre, se liberó de la mano de su madre y se puso de pie.
—No puedes darme a elegir de esta manera, papá. El amor que siento por ustedes es inmenso, pero no minimiza lo que siento por Ryan —Emma hizo una pausa—. Te amo y serás siempre el amor de mi vida, como lo fuiste