Capítulo setenta y siete. Es un trato arriesgado
Los gemelos se miraron entre sí al darse cuenta de que tenían al enemigo en casa. Fue Peter el primero en salir corriendo de la habitación, seguido muy de cerca por Patrick, sin embargo, ambos se detuvieron abruptamente al encontrarse con su padre en la sala.
Peter escondió la foto que había impreso, lo último que deseaba era darle una impresión fuerte a su padre, por lo que dejó la hoja caer y la pateó debajo del sofá.
—¡Papá! —gritó Patrick y corrió a los brazos de Michael, esta vez fue Peter