Capítulo setenta y seis. ¡Es Clarise!
Emma esperó unos breves segundos a que la mujer apartara la mirada de su marido, no obstante, Aranza continuaba mirando a Ryan de una manera muy extraña, hasta el punto que sus ojos se cristalizaron.
—Sé muy bien que mi marido es digno de admiración, pero considero que es una falta de respeto que lo hagas delante de mí —soltó Emma haciendo que Aranza bajará el rostro de inmediato.
—Lo siento, señora Black, no volverá a repetirse —expresó la mujer rápidamente.
Emma frunció el ceño ante la manera