Capítulo ochenta y ocho. Epílogo
«Emma golpeó con fuerza la copa sobre la barra, no sabía cuánto tiempo había pasado desde que llegó al sitio, ella solamente podía recordar lo que había sucedido minutos atrás en la oficina de Nicholas.
—Un whisky doble —pidió.
—¡Que sean dos! —el grito masculino le hizo fruncir el ceño.
—¿Me estás siguiendo las huellas, Black? —preguntó Emma sin verlo.
—¿Emma? —la sorpresa en la voz de Ryan le hizo darse cuenta de que no estaba siguiéndola.
Era su mala suerte que siempre la llevaba encontrarse