Capítulo ochenta y cuatro. ¡Una ambulancia!
El silencio reinó en la sala del departamento, o al menos de voces humanas, y lo único que podía escucharse era el ruido del localizador que el móvil de Emma emitía.
—¿Qué es eso? —preguntó Ángel luego de unos minutos.
—Es un localizador que llevaba el móvil de Clarise —respondió Ryan de inmediato.
—Pero Clarise está en el hospital —mencionó Ángel.
—Exactamente y la dirección del GPS está muy cerca de One Manhattan Square, alguien se llevó el móvil de Clarise y aunque no sé con qué fin, algo me