Adriana se sentó observando las cuatro paredes blancas que la rodeaban. Llevaba algunos días sintiéndose mal, y necesitaba poder verificar si era cierto o no lo que estaba sospechando.
El médico entró con algunos documentos en su mano. Se acercó a Adriana con una sonrisa en su rostro.
—¿Tengo algo grave doctor? Llevo sintiéndome mal algunos días y no me gusta para nada esta sensación.
—Es algo normal en su estado. Le recomiendo que se cuide ya que las primeras semanas pueden ser de alto ries