54. Vamos a ayudarte
Abigail
Cuando salimos de la comisaría tengo una idea loca rondando en mi cabeza. Idea que no me va a dejar en paz hasta que no la diga en voz alta
—Chris—lo llamo y él voltea momentáneamente a verme mientras maneja.
Desde que volvió a caminar ha estado manejando por su cuenta.
—¿Qué sucede, llorona?
Pienso muy bien la mejor manera de decirle lo que tengo en mente, pero al final termino simplemente dejándolo salir.
—Quiero ir a la empresa.— le digo y veo como él frunce el ceño.
—Hacia allá vam