Mis ojos se fueron abriendo poco a poco sintiéndome fastidiosa por la irradiación que proviene del reflector de luz.
Mi mirada barre el techo blanco con paredes pálidas y cortinas color beige. Siento el cuerpo adolorido, me sentía incomoda, y cuando me incorporé en lo que parecía una camilla me di cuenta por qué. Tenía puesta una mascarilla de oxígeno, la cual me quité de golpe aturdida por lo que había a mi alrededor.
Monitores y jeringas me rodean, los cuales voy sacando de mi cuerpo rápida